80 años a su servicio
Cuando mis abuelos, José y María ponían en marcha el negocio en el mismo lugar en el que estamos ahora, a primeros de los años treinta del siglo pasado, la zona era el extrarradio de Gijón. Por este motivo comenzó siendo un merendero en el que se iba a bailar, comer y, por supuesto, beber sidra. Eran momentos difíciles, estaba a punto de estallar la revolución del 34, preámbulo de un conflicto que marcó para siempre a este país. Con ilusión, mucho amor por lo que hacían y trabajo hasta la extenuación el negocio sobrevivió aquellos duros años…
Pocos años después de la guerra Jose, mi padre, se hizo poco a poco cargo del negocio seguían siendo años muy duros, pero el restaurante se convertía ya por entonces en uno de los lugares de referencia de Gijón. Famosos por nuestra comida casera, tradicional asturiana y nuestra sidra. Poco tiempo después junto a mi madre se hicieron cargo del negocio y lo que había sido un merendero poco a poco iba transformándose hasta convertirse en lo que es hoy en día…
Actualmente la transformación es total. De merendero a restaurante, sin alejarnos de nuestras raíces. La cocina asturiana sigue siendo nuestra referencia, pero no perdemos de vista las nuevas tendencias en la cocina. Seguimos siendo un ‘chigre asturiano’ en el que la sidra va a ser siempre la protagonista de cualquier velada. Casa Justo llega a su tercera generación con Justo, el nieto, que es al que le corresponde ahora liderar el restaurante con el objetivo que siga siendo el referente en Gijón de lo mejor de la cocina asturiana. Con un equipo de doce personas que se esmeran día a día para conseguirlo.
